A la hora de ir a por un objetivo o un sueño, o simplemente ir en la dirección que realmente queremos, es muy importante saber reconocer el enfoque.
Este lo podemos subdividir en dos partes: enfoque horizontal y enfoque vertical.
Te explico en qué consiste:
El enfoque HORIZONTAL
El enfoque VERTICAL
Es la verdadera causa de lo que sucede fuera, lo que hace que el resultado sea distinto. A veces creemos que queremos una cosa y lo que realmente queremos es otra. Por ejemplo, a veces pensamos que queremos una pareja y lo que realmente queremos es sentirnos acompañados o sentirnos amados. Cuando uno quiere tener más dinero, en el fondo, lo que quiere es sentirse más seguro, más tranquilo. Con estos ejemplos podemos ver que lo que realmente queremos es lo que hay detrás: la seguridad, la tranquilidad, la compañía, etc.
La importancia de este estado vertical es que él nos lleva a la búsqueda de nosotros mismos. A ese estado anhelado que forma parte de nuestra naturaleza y que no depende de lo externo, es interno, es incondicional.
Cuando comenzamos nuestro camino adentrándonos en el enfoque vertical, adentrándonos en el estado que realmente queremos y usamos esta pista para saber cuál es el estado que realmente anhelamos, empezamos a usar nuestra mente a nuestro servicio.
¿Cómo podemos hacerlo?
Nuestra mente ilimitada tiene acceso a infinitos pensamientos, a infinitas posibilidades. Podemos imaginarnos cualquier cosa para adentrarnos en un estado determinado, con independencia de lo que esté pasando fuera, de lo que nos esté sucediendo en ese momento, de lo que hagamos o tengamos.
Es algo que podemos sentir, en el fondo somos absolutamente completos y perfectos. Todos esos estados forman parte de nosotros desde ese lugar donde comenzamos a trabajar nuestra mente. La forma ideal para adentrarnos pueden ser las meditaciones, las visualizaciones creativas, o adentrándonos directamente en ese pensamiento de seguridad, tranquilidad, compañía, etc.
Sentimos seguros en ese instante. Tenemos que trabajar ese estado, sentirlo. Nos sentimos seguros, acompañados o tranquilos, y empezamos a darle energía. Cada día hemos de invertir algunos minutos en esto, en este estado, en esta activación que hará que llegue un momento en el que esto ya formará parte de nosotros.
El siguiente paso es adentrarnos en el estado que realmente anhelamos porque realmente es el que es. Este nos llevará a comprender lo que realmente andábamos buscando y que al principio no veíamos nada claro. Desde ese estado nace en nosotros la llamada acción inspirada y desde ahí sabremos qué pasos debemos dar.
Debemos hacer un trabajo de autoinvestigación para saber lo que realmente queremos. Este podemos hacerlo mediante la meditación, la visualización creativa, el autoconocimiento, etc., así iremos al objetivo de manera distinta y la experiencia también lo será. Hacer cosas nuevas nos regala cosas que antes ni imaginábamos que podríamos hacer.
Acudir a un buen programa de entrenamiento es fundamental.
Lo que NO debes hacer
Puedes seguir entrenando con Majo en su canal de YouTube






